Publicado por: RFSSDP Staff mayo 15, 2026 8:00 AM
Cada mañana, antes de que los turistas y locales lleguen al Pastelillo, e incluso antes de que nuestra cocina encienda sus primeros fuegos, hay hombres que ya llevan horas en el agua. Son los pescadores de la bahía de Cartagena: los mismos de siempre, los que conocen el mar como conocen sus propias manos.
Una relación de más de 30 años
“(…) Cuando llegué al Fuerte del Pastelillo por primera vez, hace más de tres décadas, una de las primeras cosas que aprendí fue que la cocina no empieza en la cocina. Empieza en el agua. La frescura de las langostas no es un accidente: es el resultado de una relación de confianza construida año tras año con los mismos pescadores locales que nos surten desde que este restaurante abrió sus puertas.
Don Matildo, por ejemplo, lleva más de veinte años entregándonos langosta lunes y jueves; conoce exactamente cómo nos gusta: grandes, frescas, sin hielo de más. Eso no se improvisa. Es oficio y es memoria.
El sabor del Caribe empieza antes del amanecer
A las 4 de la mañana, las embarcaciones salen. A las 8, los primeros pescadores ya están en el muelle del restaurante, descargando lo que el mar les dio. Nosotros los recibimos a esa hora. Ese margen de tiempo, esas cuatro horas entre el mar y nuestra cocina, es lo que garantiza que lo que llega a tu mesa llegue vivo en sabor.
No trabajamos con intermediarios. Compramos directamente. Eso nos permite conocer la historia de cada pescado: de qué parte de la bahía viene, con qué método fue capturado, si fue una buena o mala noche para los pescadores. Esa cercanía se traduce en frescura. Y la frescura, en el Caribe, lo es todo.
La próxima vez que pidas una langosta parrillada…
La próxima vez que te sientes frente a la bahía y pidas nuestra cazuela de mariscos o langosta parrillada, piensa en Don Matildo y en los suyos. En las manos que la sacaron del agua antes del amanecer, en las que lo limpiaron con cuidado, en las que lo cocinaron con amor. Esa cadena humana es lo que convierte una cena en una experiencia.
¿Quieres vivirlo?
Reserva tu mesa en la bahía→ reservas@restaurantefuertedelpastelillo.com
